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Voz de Galicia: "He vivido dos inmigraciones: la segunda fue peor que la primera" Villa de Foz es como una gran casa de comida, caracterizada por la sencillez de su decoración y la reconfortante suculencia de sus elaboraciones. Es muy céntrico, pero pasa un poro desapercibido excepto para su clientela. Y nos ofrece unas croquetas de jamón paradigmáticas, huevos rotos, verdura fresca del día, dos arroces caldosos con muchos fans, potentes carnes de Lugo, y por ejemplo, una lubina a la sal de aúpa.
-Manolo, contigo no hay que romperse mucho la cabeza para averiguar de dónde procede tu vocación hostelera (...)
-Pues no, mis padres tenían una casa de comidas en Villanueva de Lorenzana (...). Con 17 años emigré a Zurich y continué currando, al principio fui camarero, lo más socorrido y enseguida maitre.(...)
El País (La buena vida): "Un refugio para la cocina casera en Madrid" A pesar del imparable avance de la cocina creativa, de los locales de comida rápida y los restaurantes de diseño, afortunadamente a la cocina tradicional todavía le queda un largo recorrido. ¿Hay alguien que reniegue de las croquetas de jamón, de la gallina en pepitoria o de la tortilla de patatas? ¿Quién no admite que las albóndigas de ternera o los huevos fritos con pimientos son un tesoro gastronómico? Sin cocina popular no habría evolución, ni fusión de sabores, ni recetas arriesgadas.
En pleno torbellino de cambios, desde la perspectiva europea sorprende la última corriente surgida en Estados Unidos, confort food (comida confortable, comida de refugio), que desde la sencillez y las recetas familiares frente a las avalanchas de sofisticación, globalización y mestizaje.(...)
Villa de Foz es, en estos momentos, uno de los grandes baluartes de la cocina casera madrileña. Una de las diez casas de comidas que cuidan las materias primas y poseen un servicio eficiente. Su propiertario, Manuel Tabares, lleva años luchando para pulir sus recetas de pescado, los guisos de carne y otros platos tradicionales. Algunas de sus especialidades ratifican sus orígenes gallegos.(...)
Pero donde Tabares descubre su oficio es en los pescados al horno, a la sal, rebozados o a la plancha, todos de anzuelo, que llegan a la mesa con el punto exacto, incluídas las grandes piezas.(...)
País (La buena vida), (noviembre 2007): "Pequeños tesoros gastronómicos" Villa de Foz, uno de los baluartes de la cocina casera madrileña. Su propietario, Manuel Tabares, inclina la balanza hacia el recetario gallego (empanadas, pulpo a feira, marluza a la gallega). Domina como pocos el punto de los pescados al horno, a la sal, rebozados o a la plancha. Hay que prestar atención a las sugerencias del día. En otoño no faltan las manitas de cordero y los callos a la madrileña. Recomendables el chuletón y el entrecó de vacuno.
El País (Madrid especial), (junio 2006): "Baluartes de la cocina de Madrid" Villa de Foz. Uno de los baluartes de la cocina madrileña. Su propietario, Manuel Tabares, refina a diario las recetas de pescado, los guisos de carne y otros platos tradicionales. Algunas especialidades ratifican sus orígenes gallegos. Destacan los pescados al horno, a la sal, rebozados o a la plancha, todos de anzuelo, y el entrecó.
El Progreso, Diario de Lugo, (junio 2005): "Hacer patria entre fogones" Dicen en El País o en el ABC que el Villa de Foz es uno de los sobresalientes refugios culinarios en Madrid dedicados a la comida casera y de mercado, y que su pescado (cualquiera) o el arroz caldoso con bogavante no tienen precio.
Quizás sea por la tenacidad y mimo de su propietario, Manuel Tabares, quien asegura hacer nada y de todo: "Para que yo esté trankquilo tengo que estar en la cocina tocando, probando...; tengo un olfato y un gusto muy desarrollados. Me encargo de las comandas y también atiendo a los clientes, les recomiendo...".
Excelente materia prima, limpieza, rapidez en el servicio. Todo a su hora y en su exacto tiempo de cocción.(...)
ABC (Madrid 360), (febrero 2008): "Más allá de la masa" La mejor empanada... Nunca es igual, pues cambian de ingredientes a menudo. Todas finísimas y con poca grasa. La de vieiras es la más original porque no es fácil de encontrar. |
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